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¿Cómo Reconocer Y Evitar El Golpe De Calor?

¿Cómo reconocer y evitar el Golpe de Calor?

Actualmente todo el mundo conoce lo que significa el Golpe de Calor. Cada verano son numerosos los casos que llegan a nuestros oídos a través de medios, redes y conocidos.

Lo que no siempre es sabido es la facilidad con que puede ocurrir y la facilidad con que podría evitarse en la mayoría de los casos.

La temperatura normal de un perro es superior a la de los humanos, pudiendo superar los 39º C sin que debamos preocuparnos.

El Golpe de Calor (hipertermia no febril) es un aumento de la temperatura por encima de los 41ºC que puede provocar un fallo multiorgánico, con daños de diversa gravedad, incluida la muerte.

El sistema de termorregulación de los perros (y también de los gatos) es el encargado de mantener una temperatura corporal constante, lo cual se consigue mediante 3 mecanismos:

  • Sudoración- únicamente en la zona de las almohadillas, por lo que su relevencia es poco significativa.
  • Vasodilatación de la piel- en las zonas sin pelo: abdomen, ingles, axilas…
  • Jadeo-eliminación del calor a través de la boca y la lengua. De los tres, es el principal mecanismo con el que cuentan los perros para la termorregulación.

Cuando el sistema es incapaz de mantener la temperatura corporal por debajo de los límites tolerables, se presentan una serie de síntomas que son indicativos del Golpe de Calor:

  • Respiración dificultosa y rápida. Hiperventilación.
  • Aumento del ritmo cardiaco.
  • Agotamiento y debilidad.
  • Alteración de la salivación: más abundante y espesa.
  • Negativa a moverse.
  • Cambios en el color de las mucosas: rojo intenso o azul.
  • Tambaleo.
  • Temblores musculares.

Algunos de los síntomas descritos no son exclusivos de esta situación, siendo necesario considerarlos en conjunto y según su intensidad para determinar si nos encontramos ante una urgencia.

Ante la duda, lo primero que hay que hacer es trasladar al animal a una zona fresca y tomarle la temperatura. Si se confirma la sospecha, debemos saber que nos encontramos ante una situación de extrema urgencia, que requiere la asistencia inmediata de un veterinario.

Durante el trayecto a la clínica, hay una serie de medidas que podemos ir aplicando para intentar bajar la temperatura, siempre de manera PAULATINA:

  1. Mantener al animal en un ambiente lo más fresco posible.
  2. Humedecerlo con agua fresca (20ºC aprox), haciendo hincapié en las zonas sin pelo y las almohadillas.
  3. Aplicarle toallas mojadas, aunque sin envolverlo con ellas.
  4. Si está consciente, ofrecer agua fresca en cantidad moderada.
  5. Si no lo estuviera, mojar la lengua y las encías cuidando que no se atragante.
  6. Dar un masaje en la piel para aumentar la circulación periférica.
  7. Ir controlando la temperatura e interrumpir el enfriamiento cuando alcancemos los 39,5ºC.

Aún en el caso de que aparentemente consigamos recuperar al animal, es necesario acudir al veterinario. Pueden existir daños que nos pasen desapercibidos a simple vista o que se manifiesten horas e incluso días después de la crisis.

Prevención

Dada la gravedad de las consecuencias y la dificultad de la recuperación (hay que tener en cuenta que entre el 30 y el 50% de los afectados no son capaces de remontar un golpe de calor) es necesario conocer los factores predisponentes para evitar, en la medida de lo posible, las situaciones de riesgo y tomar las medidas preventivas que estén en nuestra mano:

  • Los espacios reducidos y no ventilados suelen ser el principal escenario en el que se desencadenan los golpes de calor. Bajo ningún concepto debemos dejar al perro solo en el coche, ni siquiera 5 minutos.
  • En los días de calor, los paseos largos se deben reservar para primeras horas de la mañana y últimas de la tarde. A mediodía los pasearemos el tiempo justo para que hagan sus necesidades.
  • Los suelos que se recalientan, como el asfalto de las carreteras también  se deben evitar.
  • Durante la estancia en el exterior, buscaremos las zonas con sombra.
  • Si no hay acceso a agua, llevaremos con nosotros.

También debemos tener en cuenta que ciertos grupos de animales tienen especial predisposición a verse afectados por el calor:

  • Cachorros y perros mayores
  • Los llamados braquicéfalos; animales con el hocico chato (boxers, bulldogs, gatos persas…)
  • Enfermos del corazón o con problemas respiratorios
  • Nerviosos
  • Obesos
  • Capas oscuras
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